Estas sentado ahi, frente a mi, bueno, enrrealidad a mi lado, yo mirando tu cara mientras hablas; miro tu cara y recuerdo tu piel, recuerdo su olor y lo increible que era estar cerca de ella; miro tus ojos, ojos alucinados, profundos, locos, traisioneros, tranmitiendo muchas cosas a la vez que se escudan en tu actuar, en el movimiento de tus manos al compás de las palabras claramente acordadas que salen de tu boca, tu boca suave, esa boca tan cariñosa y delicada, que supo dar a mi vida un esplandor de aquellos, esa boca amable y tierna, que jugueteaba con las mariposas de mi estomago cada vez que se acercaba a mis labios; tus labios que ahora se mueven narrando una historia de aquellas que me gustan, aquellas que me hacían reir y cultivaban en mi un mundo nuevo, esos labios carnosos que me aseguraban un momento de profunda satisfacción, esos labios que me gustaba saborear y disfrutar, y esa nariz juguetona, como olvidar aquellas imitaciones esquimales que tanto me gustaban. Y escucho con placer las cosas que dices, intervienen de vez en cuando mis palabras para dar cuenta que escucho todo lo que dices, que esucho todo aquellos mientras pienso en lo maravilloso que fué, pero nada mas que eso, que fué...y recuerdo tus brazos, que me rodeaban tiernamente y procuraban un calor infinito, que me permitía tener tu olor suspendido en el aire para que se impregnara en mi nariz y recordarlo mas tarde en casa con una sonrrisa coquetona que salia de mi cara cuando pensaba en ti... que tiempos esos, esos en que besaba tus labios, olia tu naríz, miraba tus ojos, sentía tu cuello... ahora míranos, llegamos al paradero, se acabo el viaje, debemos bajarnos y nuevamente a esperar una situacion parecida para poder estar junto a ti.
Brotan las palabras cuando quiero escribir de ti, ojalá fueras la materia de mi ramo para que saliera asi de fácil escribir mi tarea para mañana.