Avanzaba el trenecito por el sendero amarillo, las personas que en él venían denotaban un día de trabajo abrumador, en cambio yo, te miraba y sonreía, aunque sabía que llegando al Parrón de siempre cada uno seguiría su camino.
Ya lo tenías cuando me lo contaste? o lo escribiste igual?, no creas que lo recordaba tal cual jaja. Así con la linea 2, que, a mi parecer, le gana en asquerosidad a todas las demás feas lineas de metro.
1 comentario:
Ya lo tenías cuando me lo contaste? o lo escribiste igual?, no creas que lo recordaba tal cual jaja.
Así con la linea 2, que, a mi parecer, le gana en asquerosidad a todas las demás feas lineas de metro.
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