sábado, 27 de marzo de 2010

mira el frente, no mires el suelo caramba!

Nunca lo quise ver, siempre supe que estaba ahí aferrandose con mas fuerza; la locura, el descontrol, la desunión, un poco de consuelo y seguir adelante. Lo esquivé durante mucho tiempo, me ayudó su compañía para obviar un poco y cerrar los ojos ante la situación de mierda, lo que siempre ocurrió, al menos a lo que va de un año atrás, pero su abrazo hacía que mi mente volara en otro rubro y levantarme todas las mañanas salir de la casa y saber casi por mail lo que ocurría caracterizó el tiempo transcurrido; tiempo en el cual las heridas no cicatrizaron y se llenaban de gusanos e hicieron que la bomba reventara con gran fuerza. Ahora que reventó, está lleno de trozitos de basura en cada situación, en cada una de las personas que conforman mi querida familia. Extraño esos domingos en que hacer nada era un deber, en que pensar en una once rica después de un almuerzo bastante exagerado era una exigencia, en que planear viajes achoclonados era una característica, y en que contar historias tenían el sentido de toda la tarde. Me da pena, por todos, todos sufrimos a nuestra manera, me da pena por la magda el to y la flo, que no podrán tener el privilegio de disfrutar esas tardes hermosas que me acompañaron durante casi 18 años.
Ya no tengo a mi circo romano, ni esas tardes, ni esa unión, y tampoco tengo los abrazos y locuras que me hacían olvidar, pero tengo a mis papis y hermanos y por sobretodo a propia familia, la que yo elegí, esos amigos hermosos.