jueves, 27 de mayo de 2010
cuando me sienta cobarde.
Luché contra no prender ese cigarro, mi garganta me pedía que le diera un respiro, pero aquí estoy nuevamente, con el cigarro prendido, la luz apagada, escribiendo y escuchando una música que no me haga llorar, algo en ingles que no cacho. Creo que después de mi ataque nervioso de hoy sentí un poco de miedo, de que mi mente no esté funcionando del todo bien, inconscientemente me metí debajo de la cama pensando que podía escapar de todo estando allí abajo, no escapé, pero de a poco me fui sintiendo segura, hasta llegar al punto de poder salir de nuevo a la superficie. Me sentí tan insegura, tan desprotegida nuevamente, todo lo que había logrado reunir de escudo se quebrajó un poco. Quise tenerlo cerca, estos días su indiferencia me dolió. Tengo miedo de sacarme las muelas, es una sensación muy extraña que me invade. Tengo pánico por mi mamá, su situación no está muy buena, se la lleva entre exámenes, diagnósticos y poca claridad de un diagnóstico, no quiero verla mal, lo único que espero es que su operación salga bien y pueda al fin andar al cien, no podría soportar si algo malo le pasa, quiero verla bien, quiero verla feliz, quiero verla llena de vida, llena de cariño, llena de motivación, llena de optimismo, quiero a mi mamá completita, porque le falta aún mucho por vivir. Hoy es 27, se cumple un mes mas desde que partió, y yo sigo fumando, como ella y como él, pero al menos de bajo de mi cama encontré mi refugio de cobarde.
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