jueves, 29 de noviembre de 2012
Nada nuevo bajo el sol
Cuando hay muchas cosas acumuladas vienen los miedos. Hoy logré identificar mi miedo mayor, el miedo a quedarme sola. No es que no me guste estar sola de vez en cuando, es más, muchas veces lo disfruto. Pero es la soledad interior la que me duele. Pero este miedo va más allá. Apunta directamente a mis inseguridades, a que desde que era chica los niños del pasaje dejaban de juntarse conmigo por distintas razones, siempre había alguien que tenía un mejor juguete, una mejor polera, mejores historias, mejores chistes, mejores juegos. Siempre me cambiaban por alguien, y creo que esta es la base de mis inseguridades. Pero aprendí a perdonar, aprendí a olvidar los rencores al momento, porque ya no era tan malo cuando volvían a jugar conmigo y lo disfrutaba, la sensación de volver a contar con ellos era infinita. Aunque durara un ratito, aunque fuera efímero, podía volver a perdonarlos todas las veces con tal de que jugaran conmigo otra vez. Así pasó con mis tías, así pasó en el colegio, así con las pocas pero fuertes amistades que hice después, así pasó con los hombres que quise. Así pasa ahora. Por eso mi apatía por conocer gente nueva, por eso es que no quiero entablecer nuevas relaciones, en cualquier ámbito de relaciones. Solo personas efímeras sin importancia, que no me duela cuando me cambien por otra persona, cosa o situación. Por eso mi obsesión por ser perfecta, para disminuir cada vez más el riesgo de que quieran dejarme o cambiarme. Por eso es también mi facilidad de dar mi brazo a torcer, es simplemente porque al ceder puedo asegurar que se quede un tiempo más o vuelva más rápido. Me da pena, me doy pena, pero es así.
viernes, 16 de noviembre de 2012
Estado inicial
No creo en nada de lo que hago, son solo satisfacciones momentáneas o en espera de ser una futura satisfacción. No puedo detenerme de este ritmo acelerado, porque cuando me detengo se derrumba todo. Ahí me doy cuenta de que no creo en nada de lo que hago. Es mi forma de escapar y no encontrarme conmigo misma, correr sin tiempo para pensar. El esquema es duro pero inestable, las situaciones son claves, los actos involuntarios y la suerte una especie de cábala. No me toques que me derrumbo, no desparezcas porque me cuestiono, no me mires a los ojos porque me dan ganas de volver al estado inicial. La verdad es que no sé si corro o voy cayendo, pero detenerme cambia todo el esquema. Hay veces en que quiero detenerme y dejar pasar el mundo a mi alrededor, como lo añoro, pero cuando deje de correr o de caer me sentiré cansada y me aterra, porque sé que no puedo volver al estado inicial y no sé como volver a empezar.
sábado, 29 de septiembre de 2012
La que ríe mejor
Está claro, haga lo que haga nunca me voy a querer más. Todo tiene sentido cuando hago o dejo de hacer las cosas, cuando vuelvo y cuando me voy, pero la maldita sensación de equivocarme y de perder me mata el esquema. Vuelvo, vuelvo, vuelvo a caer, repetitivamente todas las veces. Estaba bien, me sentía bien. No había nada que pensar, solo actuar y era cómodo y sencillo, tanto que las preocupaciones se esfumaban porque no tenían lugar en mi espacio tan extenso que no se acababa. No quiero sentirme así, no me gusta. Me carga perder. Quiero escaparme por fin de todo esto y ganar, ser la que ríe último.
martes, 4 de septiembre de 2012
modo carpe diem.
Las ansias son una mala jugada, cambiarlas es difícil y pensar con la cabeza fría se hace imposible. Estuve tan ansiosa de lograr esta vez cambiar, que jugué las cartas sin pensarlo dos veces. Estaba entusiasma, pensando que de verdad esta vez podía funcionar. Quizás me equivoqué, quizás no, pero estoy tranquila. Disfruté cada segundo, pasé cada segundo solo pensando en el momento, viví un carpe diem a todo lo que se debe. Y me sirvió. Estoy logrando plasmar ese carpe diem en cada instancia. Por eso volví a las pistas anteriores, pero con el carpe diem impregnado en cada poro de mi cuerpo.
Llegué en modo carpe diem, y fue increíble. Disfruté cada beso, cada caricia, cada palabra, cada rose, cada sensación, cada imprevisto. Fue banal, pero distinto. Distinto desde el buen distinto. Salí de su casa con la mente en blanco, sin pensar nada. Solo caminar y llegar al metro, sin apuros, sin ataduras, sin esperar un mañana ni otra vez. Solo después me detuve a pensar y ni siquiera ahí pude canalizarlo, aunque si tuve la impresión de que lo distinto tenía otra respuesta. Fuimos como caricaturas de nosotros mismos jugando a otro nivel, un nivel sucio y entretenido, un nivel que no había alcanzado, un nivel que no logró hacer olvidar la humilde sensación de que no podía dar todo, pero que logró sacar un lado de mi que me gustó y que disfruté. Pero ahora quiero mi carpe diem nuevo, aunque ya no con las ansias de antes, sí espero que pase algún día. Nuevo carpe diem, llega.
lunes, 6 de agosto de 2012
Fue para mejor...culpa.
Puedo despertar en la mañana y ni acordarme. Puedo pasar todo el día sin que venga a mi cabeza la situación que nos alejó. Pueden pasar fácil dos o tres días sin mención a aquello. Pero recordarlo a veces me duele, porque siempre tiene dos arista. Una me dice que fue para mejor dejarlo pasar así, para que por fin se vaya apagando todo y así olvidar y sanar de una vez por todas lo que cada cierto tiempo pienso ya sanó, porque estoy cansada de pasar una y otra vez por lo mismo y a estas alturas ya ni vale la pena. La otra sin embargo, me toma y me hace mierda...me viene la culpa de no saber como quererte, de no saber como reaccionar, de tener que siempre hacer las cosas mal y caer, esa culpa que me dice que aún conociéndote como te conozco sigo agotándote, sigo ahogándote, sigo buscándote incansablemente, hasta saturarte y verte partir. ¿Por qué me hiciste esto de nuevo? ¿Por qué me dejaste sola? ¿Por qué si siempre estuve de tu parte? ¿Por qué si mi lealtad estuvo contigo siempre? ¿Es porque sabes que siempre he estado y siempre estaré para cuando quieras volver? es por eso... es porque nunca me haz respetado y yo poco he hecho para obtener tu respeto. Estoy cansada de necesitarte, cansada al punto que me doy pena. Me gustaste mucho, te quiero y te quise mucho. Si pienso en las cosas que hicimos, los besos, los abrazos, los cariños y todo el mundo por descubrir, todavía me dan mariposas y probablemente contaré esa historia con un lindo brillo en los ojos. Pero ahora me duele la arista mala, me duele sentir que pensé en hacer las cosas bien de una vez por todas y que aún así la cagara, que aún así te alejaras, que aún así en ciertos momentos te necesitara. Porque cuando pienso en lo de antes sé que no va a volver, no quiero que vuelva, no quiero tus besos ni tu cuerpo, quiero tu apoyo, quiero tu comprensión, quiero tu ironía y tus webadas y quiero dejarte atrás para siempre. Me encantaría decirte esto a la cara, pero una vez mas estás demasiado lejos...y una vez mas no entiendo porqué.
lunes, 23 de julio de 2012
Intranquila
Este ya no es mi tiempo, lo sé. Mi momento ya fue y no va a volver, lo sé. Pero estoy intranquila, siento que en todo momento se me va a salir el estómago por la boca y que me tiembla todo, siento que mi cabeza da muchas vueltas y siento que es innecesario, siento que solo quiero fumar y alimentarme de eso. Racionalmente la situación tiene toda la lógica del mundo, sé perfectamente como deben avanzar las cosas. ¿Pero que hago con mis sentimientos? ¿Qué hago cuando siento que no tengo la atención que tuve? ¿Que hago con ese tipo de celos? Quiero tener su atención, pero no quiero buscarla. Estoy intranquila, pero...no es nada mas que el tiempo, se ha puesto más violento.
jueves, 19 de julio de 2012
Detenerlo a tiempo
No se todavía que es lo que pasó. A veces pienso que solo fue un sueño de esos que parecen reales y que me hacen despertar con una moraleja. Todavía no tengo esa moraleja, por que es un sueño confuso.
Cuidé tanto tiempo que las cosas no terminaran mal. Siempre pensé que ya no podría haber mas daño que el provocado anteriormente, siempre pensé que de todos él nunca podría dañarme, y lo hizo más que nadie.
Me da pena, rabia y culpabilidad. Siento que no me conoció nada en todo el tiempo, siento que perdí mi tiempo en innumerables ocasiones tratando de hacer las cosas bien, siento que actué de una manera culposa siendo que no sentía ni una pizca de culpabilidad. Fue irresponsable, pero culpabilidad no era lo que sentía.
La reacción fue la que me impresionó, violé mis propias reglas para satisfacer sus curiosidades, pero me mató. Maté lo poco que quedaba de mis reglas y lo mucho que creía en ello. Él mató el respeto, mató el cariño y lo mucho que lo admiraba.
Estoy confundida aún. La respuesta inmune de mi cuerpo fue instantánea, que susto. Sentí como de a poco se iban destruyendo mis ideales, y de como un día esto me pesaría para siempre. Sentí como de a poco le estaba negando algo a alguien. Sentí que los sueños siempre tienen algo que decir y fueron explícitos. Me sentí pasada a llevar y con una decisión que tomé. Sentí que de no haber tomado esa decisión las cosas podrían ser distintas, quizás sin repercusiones pero con la consciencia tranquila, sentí que pude haberlo detenido a tiempo y no lo hice. Me siento sucia, y aún más con algo que todavía no cae por su propio peso.
Palpar la curiosidad.
Tantas cosas nuevas, nuevas formas de vivir. Cambiar de pronto no es tan malo, estoy en un punto de transición, siento que hay muchas oportunidades y poco tiempo, es todo muy rápido y no me doy cuenta. Obligaciones y deberes que busqué y conseguí, quizás con el propósito de ocupar mi espacio, de no tener espacio para sentir necesidad. Cumplir, cumplir y cumplir. Perder para ganar, esperar para obtener, cuidar para cosechar.
Pero la paciencia me está traicionando. No logro enumerar la lista de preferencias, actúo. Quiero sentir, necesito palpar la curiosidad.
Me siento en un camino distinto a los demás, no logro compartir sus alegrías y no logran compartir las mías. Necesito que alguien las comparta conmigo, para poder sentirlas como tal, son tan esporádicas que se esfuman y vuelve la necesidad. Es la necesidad continua la que me ahoga, y de pronto no respiro. Ser una persona egoísta no me acomoda, pero cada vez me siento más dentro de él.
Cuando lo pienso así me doy cuenta que solo una persona logra transformar mis alegrías. Busco su interés y su preocupación, la necesito. Esa es la curiosidad que me preocupa en este momento y no me gusta. Por que siempre es efímera, siempre lo ha sido. Me preocupa volver a lo mismo. Jugar en esa línea de fuego siempre ha sido divertido, pero me ha dañado mucho y me da miedo volver a salir dañada. He aprendido mucho, y quizás ha definido mi personalidad en el último tiempo, quizás mucho de lo que soy se lo debo a eso. Pero es que hay tantas cosas que quiero sacar de mi cabeza que necesito esta distracción, y cuando está me gusta. Cuando no está, es lo complicado.
Estoy parada en ese ángulo donde solo algunos te ven, pero solo de reojo.
lunes, 11 de junio de 2012
Gaseoso
¿Que es esto? no entiendo. Me gusta, pero no entiendo. De vez en cuando necesito salir de tener el control, necesité dejar de tener el control. Menos sola, me siento menos sola. He logrado descansar en ti, en él, en ella, en los demás.
Es una situación esquizofrénica. Llena de rabia, llena de ira, llena de amor y de alegrías. De risas, pasos.
Ven a caminar conmigo sobre las nubes. Están blanditas, son esponjocitas...y sabes? me di cuenta que no me caigo, que soportan mi peso.
decisiones? que decisiones? Contemplan todo, son todo, lo consumen todo y cambian. Estoy en medio, del mas acá tan cerca del mas allá. El espacio es neutro y cercano, la distancia es corta. Y que importa que mis ojos no reflejen nada, si antes lo hicieron fue bonito. Si hoy no lo hacen, lo volverán a hacer. Si no vuelven a hacerlo, los recordaré con cariño en el tiempo que lo hicieron. Nacen, viven, se reproducen, mueren. Cambian.
Cambiar como el agua de estado. Ser sólido, líquido y gaseoso.
Mis nubes quieren verte acá. Yo les digo que se tranquilicen, que desde el suelo me acompañas bien. No te necesito en gaseoso. Estás sólido, a veces líquido...el paso a gaseoso está más lejano. Solo puedo decir que está abierta la invitación, que las nubes pueden soportar el peso de ambos.
miércoles, 4 de enero de 2012
Sin presiones
Miedo? cuál miedo? no, no hay miedo. Al menos de esto no tengo miedo, estoy tranquila. No te odio, te quiero.No, no te asustes, estoy tranquila. Estamos respirando el mismo aire, no hay miedo. Eres quien no me dañará nunca, cómo lo harías si el límite de daño ya fue alcanzado y es lo único que no le podrás superar, estoy segura. Te conozco, suficiente para no querer presionarte. Estamos sintiendo el mismo latido. Me gusta así, lo entiendo. El alcohol,sí siempre fue así. Al descubierto. Sin presiones, es así, lo entiendo. Entiendes que lo entiendo?
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