viernes, 27 de diciembre de 2013

Deseo que seas feliz, sea lo que sea que eso signifique.

Cada vez duele menos, estoy segura que un día voy a ser feliz. Hace tiempo decidí que prefiero tenerte así que no tenerte. Es tan difícil no confundir todas las cosas que me das, es tan difícil no querer que seas solo para mi y que me des amor. No quiero que llegue un día en el que me digas que si nunca estuvimos juntos fue por miedo, quiero saber que si no estamos ni estaremos juntos es porque no lo sientes y es porque no soy tu complemento. Hoy soy fuerte, y quiero ser fuerte mañana. No quiero compartirte, no quiero volver a caer en la tentación de tenerte y estar juntos, porque son tan cortos y pequeños esos momentos que después son vacíos. Lo quiera o no. Te lo juro que disfruté cada momento contigo, de tener y sentirte. De oler tu pelo y saborear tus labios. De mirar tus ojos y ver placer, de todas las veces que disfrutamos juntos. De que me tuvieras contra la pared y me hicieras pedir más. Sé que te gustaba tocarme, sabes que me gustó tocarte, siempre. Todos esos momentos de placer los voy a guardar por siempre, porque siempre supiste sacar una parte de mi que ni yo misma conocía, esa parte que hasta el momento no he podido compartir con nadie más. Pero como siempre te he dicho, solo quiero que seas feliz. Y pese a que pueda prometer serte fiel todos los días de mi vida, y darte todo el amor que nadie pueda darte nunca, pese a que pueda jurar intentar hacerte feliz cada día, regalonearte y consentirte, abrazarte cuando tengas pena, cuidarte y soportar tu mal humor cuando estés enfermo, innovar en el sexo siempre que fuera necesario, darte la fuerza necesaria para soportar una larga carrera, ayudarte a eliminar los obstáculos del camino y respetar cada una de tus cábalas, dejar que te comas la parte más rica del helado, prepararte tus tostadas con queso al desayuno, ayudarte a sacar porcentajes y promedios, ordenar tus cuentas, soportar tus peos y aunque te pueda jurar que nos seguiremos riendo de la gente por siempre, tú decidiste que no soy yo tu complemento. Y yo decido hoy que no quiero ser solo una distracción, no quiero caer en un juego que no podremos parar, no quiero salir más dañada de lo que puedo estar hoy; sabes que si seguimos con ese ritmo la más dañada seré yo. Sí, puede que al dejarnos hoy, la que más pierde soy yo, pues tu ya tienes con quien revolcarte cuando lo necesites y yo no, pero sé que al largo plazo es la mejor decisión que puedo tomar, necesito tener la fuerza. Solo deseo que seas feliz, sea lo que sea que eso signifique.

sábado, 23 de noviembre de 2013

Llega

Necesito que vengas y me saques de toda esta mierda, por favor. Tómame la mano y oblígame, a salir de aquí. Abrázame y dime que todo va a estar bien, que lo estoy haciendo bien, dame las gracias por aún estar aquí. Abrázame fuerte, necesito sentirte. Vamos a pasear, sonríeme y hazme sonreír, haz que no piense en nada. Vamos a dejar que el viento fresco nos salude. Haz que todo esto valga la pena. Dime que no voy a estar mas sola como hoy, que he alejado a todos de mi vida y que nadie me busca ni me necesita. Acurrúcame, dime que todo va a estar bien. Dime que estas orgulloso de mi y piensa en mi. Por favor llega.

martes, 24 de septiembre de 2013

Cuando sepa como termina el cuento

No, no me importa que estés con alguien. Me alegro por ti. Nunca te entendí, y creo que tampoco tu a mi. También creo que nunca hicimos un gran esfuerzo por lograr entendernos. Nos llevábamos bien, fue un agrado estar. No voy a mentir, durante estos días cuando todos estaban tan felices creo que me faltó un poco de lo que me dabas. Esa sonrisa constante, un abrazo tierno, un beso rico, un coqueteo, unos bailes, solo que me tomaras de la mano y caminar. Sentir culpa es natural, la culpa que siento es no haberte sacado mas provecho. Haber dejado pasar tantas oportunidades de estar contigo. No me voy a preguntar que era lo que sentías cuando estabas conmigo, por algo la respuesta de "cuando sepa como termina el cuento" nunca llegó. Así terminó el cuento, sin explicaciones, sin saber que decían tus ojos al final.

domingo, 11 de agosto de 2013

El mejor día de mi vida

Estamos de espalda tirados en el pasto, yo apoyada en tu pecho. De vez en cuando tu mano acaricia mi pelo. Miramos las nubes pasar, como en las películas. Nada importa, ni siquiera los niños que unos metros más allá gritan y pelean por una pelota o el señor que busca cosas en la basura. Sonrío, infinitamente sonrío; como hace mucho no lo hacía. Con esa sonrisa que viene desde mi estómago. Hablamos tonteras. Te miro y también estás sonriendo, tan tranquilo. Hay tanta paz en ti, tanta paz en mi. Me enderezo y apoyada en mi codo te miro y te acercas para darme un beso, y otro, y muchos más chiquititos. Me dices que soy todo lo que necesitas para ser feliz. Te respondo que eres lo mejor que me ha pasado, espero que mis ojos sean tan sinceros como los tuyos. Me preguntas si en nuestra casa podremos tener un quincho para hacer asados, te respondo que solo si podemos tener un taca taca. Sonríes y te doy un beso. Nos revolcamos en el pasto y te enderezas, me dices que debemos irnos porque la pega no se hace sola. Me paro y te sigo. Me esperas, tomas mi mano y caminamos. Ese sin duda sería el mejor día de mi vida.

domingo, 9 de junio de 2013

Duele

Debo ser fuerte, sé que debo ser fuerte. Nunca vas a saber los esfuerzos que estoy haciendo para que esto resulte. Es todo lo que siempre te he dicho, cuando alguien siente que pone mucho de su parte pero la verdad es que la otra persona no percibe el mismo porcentaje que sientes que estás poniendo. Esto es lo mismo, estoy todos los días tratando de dejar de lado mis sentimientos, mis vacíos, mis penas, por tí, para que seas feliz. Pero como no lo sabes, ni lo sabrás, entonces es que si me pongo rara es por que soy mala onda. No. Si me pongo rara es porque te estoy perdiendo, cada vez que te doy un consejo te pierdo un poco más. Cada vez que te doy una palmada en la espalda y un vamos para que salgas con la niña que te gusta, para que soluciones tus problemas amorosos, te pierdo un poco más. Entonces algunas veces es más difícil que otras dejar de pensar en mi, y me pongo rara. Me duele no ser yo, me duele perderte. Me duele saber y darme cuenta que no soy yo, que nunca fui yo ni lo seré. Por más que quisiera, no. Me hace sentir disminuida. Siento que no quiero entregarle nunca más a nadie lo que te entregué a ti. Todo lo que hice fue sincero, siempre. Pero ya debo dejarte partir, al menos por un tiempo, para que seas feliz. Para poder ser feliz yo también. Porque fui feliz, muy feliz contigo este último tiempo. Me llenaste como hace tiempo nadie lo hacía. Pero yo no a ti, como siempre. No al menos de la manera que necesitabas que alguien te llenara. Al parecer ahora ya encontraste quien te llene esa parte y seguramente llenará aquellos pequeños espacios que llené yo hasta ahora. Quiero que seas feliz, como siempre te dije, sea lo que sea que eso signifique. Perdón por enamorarme de ti. Te lo juro que intenté que esto no pasara, pero me ganó. Pero me quedo tranquila al saber que quizás ya tienes a quien te acompañe los viernes en la noche.

jueves, 25 de abril de 2013

Pausa

Necesito hacer una pausa. Una pausa para sonreír y seguir adelante. Re encantarme de las cosas lindas, de las cosas pequeñas. Pensé que esta vez si hacía lo correcto, que podía funcionar. Que podía encontrar un refugio para mi, solo para mí. Es que nunca necesité que estuvieras pendiente, solo que estuvieras ahí de una u otra forma. Me la jugué, puse mis cartas sobre la mesa y perdí. Pero estoy tranquila me gusta refugiarme en la sensación de que hice todo lo que estaba a mi alcance. No fue doloroso ver como se derrumbaba, porque nunca hubo nada construido. Perdí una vez más, pero gané muchas cosas. Hay solo una cosa que me preocupa, entre muchas otras preocupaciones de la vida adulta. Esta vez quiero hacer las cosas bien. Siento que hay solo una cosa que me mantiene en pie todos los días. Es despertar y pensar que eres la primera persona a la que saludo, la primera persona que se preocupa por saber si desperté cada mañana. Me encanta llevar tu agenda, apoyarte, recordarte todos los días que estoy ahí, contigo. Pero cada vez más cerca, cada vez mas dependiente. Este último tiempo ha sido perfecto, contar contigo y saber que cuentas conmigo. Que te necesito tanto como me necesitas. Que puedo dar la vuelta al mundo si es necesario para verte sonreír, que no importa cuantos peros existan entre nosotros porque la distancia es nula. Que todo lo que me das día a día es suficiente para que pueda levantarme y seguir adelante. Que eres el apoyo más grande que he sentido en mucho tiempo. Estos días, que para mi parecen semanas, pero que ya se han convertido en meses, haz logrado darme todo lo que un día soñé que me dieras pero ahora es de una forma distinta. Sin besos. Siento que vamos caminando desnudos, uno al lado del otro, sin tapujos. No quiero verte caer, no puedo verte caer, no dejaré que caigas. Quiero verte feliz, sea cual sea el costo de eso. Siento que puedo darte todo en este momento, que no me importa lo que piense la gente de nosotros porque sabemos que nos hacemos bien y que nos necesitamos. "NOS"...que fuerte, siempre esperé hablar de un "nosotros" y ahora estamos aquí dándonos todo esto. Esta amistad que camina sola, que cuando tu vas cayendo yo estaré siempre fuerte para darte mi mano y ayudarte, y cuando yo lo estoy tu fortaleza es inmensa para ayudarme a que me levante. Pero hay veces en que me asusto. Esas veces en que siento que en cualquier momento te puedes ir, como te haz ido otras veces. Es decir, sí, nunca habíamos logrado llegar a este punto, puede que el momento de la despedida sea menos brutal esta vez, pero no quiero perderte nunca. Siento que mi dependencia hacia tí es tan profunda, que cuando debamos alejarnos puedo verme tan sola que será mas brutal que otras veces. Espero que cuando partas esta vez, ya haya encontrado algo más en que refugiarme. Pero hoy no es así. Mi refugio eres tu. Me da miedo confundirme, me da miedo confundir estos sentimientos lindos en algo más. Porque sé que no es correcto, porque sé que no estamos destinados a estar juntos. Espero algún día, encontrar todo lo que me das en alguien que además me de besos. Y sentirme así de bien como ahora, pero con sus besos. No quiero que un día te sientes a pensar todo esto y sientas que si hago lo que hago, o te digo lo que te digo es porque espero algo más. Si te digo que quiero que encuentres una buena mujer es porque lo siento, no porque quiera que te fijes en mí. Eso ya pasó. Por ahora solo quiero verte feliz, y que sigas haciéndome feliz cada día.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Pasajero

Fue simplemente perfecto conocerte. Siempre tuve un miedo gigante a involucrarme, me dejé llevar. Siempre fue lindo verte, siempre fue lindo saber de ti. Esa sonrisa llenaba todo. Gracias por los pocos y lindos momentos. Gracias por enseñarme que sí hay un beso después de hacerlo, por dejarme descubrir mi desnudez junto a la tuya. Gracias por mostrarme que mis mariposas no estaban tan muertas como pensé. Gracias por ser un lindo pasajero.